Menos de un millar de casos Covid-19 tras la desescalada

Nuestros viajeros nos confirman que se han sentido seguros durante sus vacaciones. Pese a que al inicio de la pandemia los datos reflejaban cierto miedo a los movimientos relacionados con los viajes, el verano ha puesto a prueba el riesgo al contagio en los desplazamientos y el resultado es muy positivo. “Es clave transmitir los mensajes que nos dejan los datos y que ayudan al turista a tomar las mejores decisiones”, destaca el director del Barómetro Turístico Braintrust, Ángel García.

Así lo reflejan los resultados del informe Covid-19 del Ministerio de Sanidad, que solo han notificado 713 vinculados el Turismo desde el 21 de junio. Llama la atención el bajo grado de transmisión en establecimientos hoteleros y alojamientos turísticos. Los datos de Sanidad reflejan que solo se han notificado 127 casos desde el pasado 21 de junio, debido principalmente a las rigurosas medidas sanitarias implementadas en dichos establecimientos y los protocolos higiénico sanitarios elaborados por el Instituto para la Calidad Turística (ICTE). 

Por otra parte, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) informó que desde principios de 2020, de los 1.200 millones de pasajeros que han viajado, solo se han notificado 44 positivos asociados al viaje. “El riesgo de que un pasajero contraiga Covid-19 mientras está a bordo parece muy bajo”, explicaba el asesor médico de IATA, David Powell, matizando que “se trata de un caso por cada 27 millones de viajeros”.

Del mismo modo, desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), hacen referencia a un estudio del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que tras seis meses de investigación en aviones Boeing 767-300 y 777-200 concluyó que un pasajero debería volar 54 horas con un enfermo de Covid-19 para infectarse en un avión

Finalmente, desde la Asociación explican que el sistema de ventilación en los aviones, posibilita que la capacidad de eliminar las partículas que se liberan al respirar, hablar o estornudar sea hasta 15 veces más rápido que un sistema de ventilación doméstico, o entre cinco y seis veces más rápido que las especificaciones de diseño recomendadas para las salas de operaciones o de aislamiento de pacientes de los hospitales. Así, ponen de relieve que el grado de exposición a patógenos en aerosol es “casi inexistente” (0,0003%) y que la cabina de un avión es uno de los espacios cerrados más seguros del mundo.

Según nos manifiestan nuestros viajeros, existen tres factores clave a la hora de sentir que un destino les brinda la seguridad sanitaria que en la actualidad tanto se busca. En primer lugar, la buena gestión de las citas previas en tiendas, restaurantes y playas, que impide aglomeraciones y tiempos de espera innecesarios. Asimismo, consideran importante el uso de mascarillas por parte de otros turistas en el destino, y que el destino al que viajen no esté masificado. 

Así que constatamos una vez más que VIAJAR ES SEGURO, si somos responsables con nuestra actitud ante la normativa COVID-19. 

Y ahora a pensar …. ¿cuál es tu próximo destino?